Un duro cuestionamiento a la gestión cultural del municipio penquista realizó la concejala Claudia Arriagada Parra, a raíz del polémico cierre de la exposición "Sismografía del cuerpo" en el Punto de Cultura Federico Ramírez. Durante su intervención en la 42° Sesión Ordinaria del Concejo Municipal, la edil calificó el hecho como un "precedente pésimo" para el desarrollo artístico de la ciudad.
Una decisión sin diálogo ni criterios técnicos.
Arriagada fue tajante al señalar que la medida se tomó de forma arbitraria y sin agotar las instancias de comunicación con los artistas involucrados. Según la concejala, este incidente no es aislado, sino que evidencia la ausencia de una política cultural clara por parte del municipio, agravada por el despido previo de personal clave encargado de la curatoría de las muestras.
"La municipalidad no puede actuar como un 'juez en arte'. Decisiones de esta naturaleza, que afectan la libertad de expresión y el trabajo de creadores locales, deberían recaer en personas entendidas en la materia y no basarse en criterios administrativos o políticos", sostuvo la autoridad.
Desmintiendo al Concejo como censor.
Uno de los puntos más relevantes de su intervención fue la aclaración respecto a la responsabilidad del cuerpo colegiado. Ante publicaciones en diversos medios que sugerían que el cierre fue solicitado por los ediles, Arriagada desmintió categóricamente dicha versión.
"El Concejo Municipal no solicitó el cierre de la muestra; fue una decisión exclusiva de la administración, tomada sin consultar la opinión de las y los concejales", precisó, enfatizando la necesidad de transparencia hacia la opinión pública.
El arte como provocación.
Finalmente, la concejala Arriagada invitó a reflexionar sobre el rol de la cultura en el espacio público, cuestionando la visión conservadora de la gestión actual.
"El arte no solo debe tener la función de 'embellecer'. El arte tiene la función de provocar e incluso incomodar; es parte de su naturaleza en una sociedad democrática", concluyó.
La fiscalización de la concejala no se limitó al ámbito cultural, pues también abordó temas de protección del medio ambiente y eficiencia administrativa, reafirmando su postura crítica frente a la actual administración municipal de Concepción.